Hay tres tipos de abortos, los cuales pueden ser: Aborto inducido, aborto espontáneo y el aborto terapéutico.
Aborto inducido: El aborto inducido consiste en provocar la muerte del embrión o del feto. Puede tratarse de un aborto terapéutico cuando se realiza desde razones médicas, o de un aborto por decisión personal que sería una interrupción voluntaria, cuando se realiza a petición de la mujer embarazada.

Aborto espontáneo: El aborto espontáneo o también llamado natural, es aquel que no está causado voluntariamente, es intencional. La causa más frecuente es la muerte fetal; por anomalías congénitas del feto, frecuentemente genéticas. En otros casos se debe a anormalidades del tracto reproductivo, o a enfermedades sistémicas de la madre o enfermedades infecciosas. Entre los signos y síntomas se encuentran el sangrado transvaginal anormal, por el cual se tiene que ser valorada por su ginecólogo y verificar que no queden restos placentarios.

Aborto terapéutico: El aborto terapéutico es la interrupción provocada del desarrollo fetal. A diferencia del ¨aborto inducido¨ a este le preceden razones estrictamente médicas. Entre estos motivos cabe si la salud de la madre (física o mental) se encuentra directamente comprometida con dicho embarazo o en caso, si la vida de la madre corre riesgo. Es importante diferenciar el aborto terapéutico del inducido, ya que en el segundo influyen más factores socioeconómicos como ser producto de una violación, tener la incapacidad de solvencia económica, entre otros.

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